En este mes de junio de 2021, concretamente los días 1, 2, 15 y 16, el alumnado de saxo de la sede de Santa Cruz de La Palma de la Escuela Insular de Música recibió sus clases en la playa, en las pérgolas techadas que el Excmo. Ayuntamiento de esta localidad ha colocado para la realización de diversas actividades culturales y de ocio.

El profesor de saxofón de nuestra escuela, Miguel López, propuso esta actividad que fue recibida estupendamente tanto por el área encargada del Ayuntamiento, como por los padres, madres y el propio alumnado de saxofón. Todos pudieron disfrutar de esta actividad musical y educativa en un precioso espacio al exterior (con las medidas sanitarias apropiadas, por supuesto) en unas tardes en las que, hay que decirlo, tuvimos la suerte de que el tiempo también acompañara (o el viento soplara acompasadamente con la música).

Al tratarse el saxo de un instrumento con bastante sonoridad (añadiendo un pequeño amplificador y la reverberación generada por la pérgola) los paseantes que esas tardes transitaban por la Avenida Marítima o quienes se acercaron a la playa pudieron también disfrutar de estas clases-concierto, generando con todo ello un ambiente cultural atractivo en el entorno. No faltaron los aplausos e incluso algunas personas se acercaron a pedir canciones.

Para los padres y madres del alumnado participante fue también una experiencia muy interesante, porque pudieron asistir a las clases de sus hijos/as y  comprender mejor cuál es el trabajo que se realiza en el aula a diario. El alumnado, ante esta situación, tiene una actitud si cabe más receptiva para el aprendizaje, porque saben que están ante su profesor, pero también ante un pequeño público que los está observando.

El hecho de que no haya habido audiciones con público en este curso 20/21 (aunque sí virtuales, a través de vídeos) ha generado cierta frustración, como es normal, en el alumnado. Con este tipo de actividad hemos intentado compensar esta sensación. Creemos que ha sido una manera sencilla e interesante de empezar a sacar de nuevo la música a la calle, después de estos meses de parón.

Por cierto, no faltaron los/las que después de su clase aprovecharon para darse un baño en el mar, de manera que se mezclaron el ocio, la diversión, la cultura, la educación… generando una actividad global e integral. Aquí vemos a algun@s de l@s participantes. Si quieres aparecer también, mándanos tu foto y la publicamos.

¡Gracias a todos y todas los saxofonistas y a sus familias!

 

 

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